Tag: Le Montana

  • Crónicas Viajeras: Paris era una Fiesta (pt uno)

    Asi se titula el libro que Hemingway escribió sobre los años de la liberación nazi y el retorno de prisioneros a su “pueblo” natal, la ciudad luz. Obviamente mi situación nada tiene que ver con aquel momento, pero creo que sirve el título para englobar una serie de salidas que me permiteron hacerme una idea de que va, el Paris after Dark.

    A diferencia de mi estadía en New York, hace exactamente un año… ando un poco más corto de energías. Creo que esto se debe al trajin que implica ir saltando de ciudad en ciudad vs estar un mes en una sola ciudad e indagarla a fondo. En este caso fue dificil, hacía mucho tiempoq ue no venía a Europa, y la verdad es que tengo la suerte de tener muchos amigos para visitar… por lo cual en el saltimbanqui gane unas cosas y perdi otras…

    Hace una semana, tuve mi primer salidona en Paris, fui a visitar a una amiga, Clarita que estaba muy bien conectada con una ola de parisinos onderos del XVIeme (lo que algunos pueden llamar conchetos…), y a modo de semi festejo del cumpleaños a venir de Clarita se armó una velada medio previa para luego arrancar hacia Le Montana, conocido como el hermano menor de Le Baron, uno de los bares más cancheros y exclusivos de Paris (sólo pueden entrar 150 personas y al parecer los patovas son los dueños de la verdad a la hora de la entrada).

    Ambos boliches son propiedad de un dúo nighter compuesto por André Saraiva (mas conocido como André) y Lionel Bensemoun. El primero es un personaje que comenzó en el Street Art parisino, grafitieando un personajito llamado Mr.A y fue pasandose a la noche hasta manejar una gran cantidad de lugares distribuídos por el mundo… generalmente muy tops todos… En su listado también aparecen el afamado Paris Paris, Le Baron Tokyo (cuyo co-propietario es el diseñador Marc Newson), el Hôtel Amour (con Thierry Costes, de la familia Costes, dueña de restós y hoteles bastante pudientes) y finalmente el Beatrice´s Inn en West Village, New York.

    Aca va una foto del cuadro que le da el nombre al lugar…

    Fue cuando me enteré que Le Montana estaba a cargo del mismo tipo que había armado el Beatricce´s (junto con Paul Sevigny el hermano de Chloe, a quien por cierto amamos), lugar en el que un año atrás había tenido de las noches más divertidas de NYC, que no me pude negar y tuve que pasar a visitarlo.

    Una vez adentro me acordé nuevamente lo mucho que me gustan los lugares chiquititos, techos bajos, barras accesibles y un número de gente considerablemente bajo… el problema es que generalmente esos lugares son bastante exclusivos, por lo cual hay que supeditarse a la momiada de conocer a alguien o mendigar por entrar… algo que nunca, pero nunca me gustó hacer (y si alguna vez me encuentro en la posición en la cual por A o por B termine haciendolo… no puedo sentirme otra cosa que un boludo). En este caso, fui con un grupo de locales que me metieron por un tubo… y a decir verdad Le Montana (que está exactamente al lado del turístico y alguna vez literato Les Deux Magots) estaba muy bien presentado. Con una decoreta reminicente a los viejos catálogos de especies darwinianos y una serie de mórvidas piezas esqueléticas… el lugar tenía muy buen ambiente… barra junto a la entrada y pista en un subsuelo iluminado por calaveras descontructivistas…

    La verdad es que no había mucha gente, la música no estaba mal, y más allá de mi amiga, no conocía mucho a nadie, por lo cual me la pasé más que nada estudiando al lugar y a la gente… un rato después propusieron movernos hacia el BC (Black Calvados) en el Vºeme arrondissement… un barrio muy paquete de Paris… En este caso, el lugar estaba que reventaba, era más chiquito aún y estaba lleno de bo-bo´s (bohemios burgueses) mezclados con pseudo rappers frenchos y una línea más indescifrable arabescoriental… con hip hop hasta la manija, y un descontrol generalizado… en las fotos se ve bien de lo que hablo… encontre una imágen del lugar careteado como restó… (asimilandose estéticamente un poco al Korova Milk Bar de La Naranja Mecánica) y luego mi propia visión del mismo espacio…

    “mi banda” parecía haber encontrado su paraíso… yo en cambio tras una hora de analisis visual profundo… decidi partir, caminando hacia un lugar bastante mágico… que quedaba en el vecindario.

    mh