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  • Crónicas Viajeras: Onda Fight! Londres vs Paris

    Finalmente llegué a Londres… costó mucho despedirse de Paris, pero cada parada del viaje promete una nueva aventura… un nuevo grupo de amigos a quién visitar y una gran ciudad por descubrir… Había estado en Londres una sola vez en la vida, y aunque en aquella oportunidad me dio vuelta la cabeza… me había quedado con gusto a poco… es por eso que en el viaje hice un hueco para volver… al menos unos días y quedarme nuevamente con gusto a poco… porque es una ciudad gigante en tamaño, en cultura, tendencia, vida, gente… todo. Asique esto no es más que un esbozo de descubrimiento de la ciudad…

    Para trazar un paralelismo casi literal con el post de Paris, arranco por London Fields, un parque mágico que mi gran amiga Rebecca (la hippie de la bici) me llevó algunos minutos despues de nuestro reencuentro… yo venía medio traumatizado luego de un episodio cuyo relato desarrollaré en el próximo post… pero ella me prometía un lugar de gente con onda… “The Wayfarer Park, as we call it”, (por que al parecer todos usan esos lentes… vio) pero era imposible imaginarme lo que que estaba a punto de presenciar… De repente, en medio de The Hackney, uno de los barrios más pesados de Londres, y por ende de los más onderos, en un parque de lo más común, una millonada de gente haciendo picnics de todo tipo, unos al lado del otro… hangeando. “Welcome to the Fashion Triangle…”

    gran bici!

    Bueno de picnic tenia sólo el pasto y los manteles porque se comió poco y nada, el Bloody Mary es un trago que casi equivale un almuerzo pero nada mñas… desde las cuatro de la tarde en adelante fue todo sol, cerveza y londinenses cancheros… El barrio se transformó en el depósito de diseñadores, artistas y jóvenes profesionales que buscan estar cerca de los nuevos lugares de culto, y también cerca de los alquileres más baratos. El barrio se condensa de spots interesantes, cómo el London Fields Pub, un típico pub, pero que deviene danzante gracias a que tiene unos dj´s de lo más chulos… Asi hay varios, pero a mi me llamó en especial la atención un videoclub, no muy lejos del parque que tenía una lista, al mejor estilo High Fidelity, de los films para mantenerte soltero… (agenden la lista para pasar el invierno en Baires…)

    Esa noche… decidi no salir (aunque estuve bebiendo de tarde a noche)… sabía que de romperme la cabeza, me perdía un día entero de Londres… y la verdad es que ya había tenido bastante noche. Más allá de mis ganas, en ambas ciudades sucede un fenómeno un tanto radical… al que llamo La Dictadura del Metro… una vez que el metro llega a su fin, muchas de las veladas que no llegaron a atrapar su última pasada se ven truncas… sea porque es dificil de compartimentar a la gente en taxis o porque estos pueden salir carísimos (sobre todo en Londres que las distancias son enormes). Entonces estaba en el hotel a eso de las 12:30… si mucho más que hacer que irme a dormir. El despertar tempranero tuvo su premio, me fui a hacer un intento de shopping, intento fallido por la cantidad de lugares que hay y el poco tiempo que tenía para recorrerlos a todos y finalmente comprar algo. Muy recoemndado me había llegado el Dover Street Market, cercano al hotel… le concedí la primera visita del día…

    El DSM es el paralelo londinense de Colette, quizás aún más exclusivo aún, se postula como una tienda de tendencia juvenil, dentro del barrio más salado de la ciudad. Las fotos estaban completamente prohibidas pero de uruguayo nomás les afane algunas… después de todo era lo único que podía hacer ya que la tienda estaba repleta de elementos carísimos de marcas como Comme des Garçons, Supreme, Bape, Ice Cream… hasta hasta había una linea de zapatos diseñados por Zaha Hadid… no parecían del todo cómodos… pero que voy a saber yo de este tipo de cosas…?

    Partiendo de un desconocimiento muy similar, me permito afirmar que las tablas de supreme sin embargo, estaban muy pero muy buenas.

    El camino siguió hacia la saturada Carnagy St. dónde hay un poco de todo… pero principalmente me arrimé porque había leído que ese día había como un festival retro, sumado a una reunión de un club de fanas de Vespas… y bueno había que verlo…

    Caminando por entre freaks como este me di cuenta que los brits tienen un arraigo bastante grande con la patria… God Save The Queen y toda esa movida, los termina haciendo bastante orgullosos de si mismos… atenti al auto-homagem

    Sino chequeen la vidriera del Marc by Marc Jacobs de Mayfair…

    Lo gracioso es que esto genera un efecto similar en muchas de las culturas que ahi aterrizan … mi impresión es que hay un poco menos de melting pot que en Paris… Cada cual está con su team… y de ahi mucho no se mueven, por más de que se adapten y convivan… siguen siendo como mini naciones dentro de una gran nación.

    No fue hasta que conocí el Bar Italia, famoso por el tema que Pulp le dedica en su enorme disco Different Class y vi a la tanata que lo atendía, la tanata que lo frecuentaba y el genial poster de Rocky Marciano que coronaba la barra, que no termine de cerciorarme que este no era más que un nicho entre nichos… y que cada uno de estos tiene sus iconos infranqueables…

    Acá va el tema de Pulp, por si no lo recuerdan… melancolían noventosa… belleza pura

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    Y me puse a pensar brevemente sobre ese tema de lo iconos, y sobre la idea de que los brits eligieron ir a contramano del mundo históricamente, y mantenerse en esa postura por siglos… Entendi entonces que los iconos ayudan a forjar esa postura, a solidificarla y quizás de a momento a hacerla un tantito retrograda…

    Me puse a prestar un poco más de atención en como esos iconos estaba diseñados para que la gente los notifique, los aprenda y los utilice…si no se entiende del todo a lo que me refiero… tomo algunos elementos e intento ejemplificar… al llegar a Londres lo primero que uno debe recordar es que los autos vienen del otro lado… y es imposible acostumbrarse tan rápido… uno viniendo del caos de tránsito porteño está acostumbrado a mirar hacia ambos lados, por lo cual más o menos la pilotea… pero en el caso de Londres, la ciudad misma se encarga de decirtelo… de hehco nunca vi una ciudad que te “hable” tanto… Mind The Gap es una firma típica (hay merchandising y todo) pero en cada una de las esquinas de la ciudad, hay un aviso para que un brit no te agarre desprevenido y te haga volar por los aires…

    Y en eso de la señalética la ciudad parece estar un paso adelante en cuanto a su diseño… desde los increíblemente simplistas carteles indicadores de las calles, que parecen sacados de The Face…

    Hasta la brillante y extremadamente sensible señalización por color de las líneas del “tube”… una vez que estás viajando…

    Simplemente brillante…

    Enfin, el versus no llega a ningún lado, no hay una conclusión sobre que ciudad va mejor que la otra, o cual tiene más onda… lo que si puedo decir es que sin duda me gustaría vivir y laburar en ambas por un tiempo.

    mh