Tag: No Look Dunk

  • Crónicas viajeras: Madrid y el público en el espacio

    La verdad es que no venía preparado, armé una escapada a Madrid, en el medio de un itinerario que a mi gusto ya estaba ajustado. Había estado en Madrid de jóven, de purrete, conocía la costumbre de la caña, el chupito, la tortilla, el garito… y hasta del Radical. Pero porque venía a casa de familia, y porque siempre me preocupe en mantener un poco la línea, no me había “culturizado” tan a fondo.

    Ya de entrada, en el camino del depto al subte para ir al centro, me crucé con un boulevard, simil Ollleros, que tenía un garito expende morfi y chupi, y unas mesitas de lo más encantadoras. En el medio del barrio, un localcito para tomarte “unas cañitas” (las palabras que más escuché hasta el momento… mundo cañitas… me voy a terminar tatuando el logo del Soul Café…). El lugar era medio vejete pero super agradable y dominguero, Hugo Orlando Gatti estaba afincado en ese, su spot, tres de tres veces que pase… (en tres días diferentes).

    Saimon, aka El Coléga (con acento spanish), tenía preparada una entradita-merienda (el sábado dormí casi hasta las 6 de la tarde… jet lag + joda + semanita de laburo inhumana en baires = 12 horas de sueño = perderte un día en madrid) para ir recuperando el tiempo perdido, entonces caímos en un centro asturiano, en un tercer piso dónde nos clavamos unas patatas, unas croquetas mixtas, un queso tipo azul y una sidra… que viene con un ritual adorable.

    A diferencia de la sidra que conocía, esta viene sin burbuja… y para hacerla burbujear o espumar hay que servirla de manera bastante particular. El ritual exige estirar al máximo el brazo de la botella, e intentar alejar “a tope” el vaso, asi la caída es mayor y el impacto produce mayor burbujeo… todo esto, sin mirar el vaso… una especie de “No look Dunk” Asturiano…


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    Una vez servida, se toma rápido, para que no pierda espuma y se “bota” el resto… en un tacho que decora el lugar con un aroma de “saumerio con esencias de choborra”. Cómo si esto fuera poco, una pantalla de 42 pulgadas con una corrida de toros en vivo, con hinchada de pelados que comentaban y cada tanto clavaban uno que otro aplauso al grito de “hincalé, hincalé… Jo-dé”.

    Arrancamos nuevamente, rumbo a Lavapiés, un barrio más inmigrant y para no perder la costumbre pasamos por un garito nuevamente, y sacamos de paseo unas cañitas… (me esta empezando a dar sed… al escribir)

    Llegados a Lavapiés, había una peña argentina… justo… que dichoso no? en una plazoleta dónde hay unos kioskitos que cada fin de semana son ocupados por un vendedor diferente, o durante junio, por una serie de culturas diferentes…

    Cayó la noche, se apaga el calor… es hora de volver… volver a entrarle al diente… en este caso… algo Light, porque andamos cuidando un poco la linea… porque nos ibamos a correr una horita, horita y media…para el verano vió… entonces de menú pescaíto frito, chipironcitos, croquetas nuevamente y para tomar… para tomar… mmmm que oidemos tomar? Como se dice? (Nombre de barrio dentro de barrio en Buenos Aires, dónde suelen ir solteros/as piratas de los mid 30… de estética recargada y cierto coeficiente gatil…)

    Bañada, aseo personal, uno que otro golosoina, arrancamos nuevamente, noche spanish… más tirando para el lado pijo amuñecado… la confirmación de que no se tiene muy buena impresión de los argis… sobre todo de las minas hacia los chabones… se ve que generaciones pasadas de “langas” han hecho estragos y roto unos cuantos corazones… tras promesas incumplidas… en fin, el highlight de la noche/madrugada… nuevamente el morfi en faceta chocolate con churros con El Coléga…


    Al domingo me llevaron a la Latina, el barrio jóven por excelencia… dónde se arma un lindo despiplume… lleno de gente en la calle… sin que hubiese algún tipo de evento especial, simplemente domingo y “cachondeo” (joda en spanish). Estando en la latina… ya sin poder clavar más birra… bah al menos pura… me clavaba una cosa llamada caña con limón… es decir birra con schweppes de limón… que rebaja un poco el mundo alcohol y refresca el doble… es medio de mina, pero va muy bien para la exportación…

    Estando ahí parado, entonado, con una temperatura ideal… un clima seco que te produce una sed constante sentí lo que sería estar viviendo en Madrid… al menos el primer año… dónde seguramente el cachondeo sería mi estado natural… las calles, plazas y espacios públicos en general mi habitat y dónde mi compañera predilecta sería ella… la cañita…

    “que me mira…” (chiste interno)

    mh